Acción Sindical y Juventud de CC.OO explican
en un comunicado que los 5,5 millones de
trabajadores jóvenes (el 27 por ciento de la población
activa) sufren en sus trabajos relaciones jerárquicas abusivas,
bajos salarios, flexibilidad horaria impuesta, elevada siniestralidad,
falta de cualificación o incapacidad para acceder a ciertas
condiciones de bienestar social.
Esta realidad, distinta de otros colectivos, es
para las secretarías de CCOO "preocupante", ya
que se percibe como un estado "natural e inevitable".
La solución que apunta el sindicato es que se mejore la
situación de los trabajadores jóvenes en la negociación
colectiva. "Es fundamental promover y conseguir la vinculación
de los propios jóvenes a los procesos de negociación,
de forma que se sientan partícipes de los logros y conocedores
directos de las dificultades para obtenerlos", apuntan las
dos secretarías.
Por ello, CCOO propone que en la negociación
de los convenios colectivos se acuerden medidas para reducir los
elevados niveles de temporalidad de los jóvenes, para mejorar
su formación o su
encuadramiento profesional. Asimismo, se deberá definir
la oferta de prácticas y becas, y se
deberá establecer en tres meses la antig¸edad exigible
a los jóvenes para poder presentarse como representantes
de los trabajadores en las elecciones sindicales.
Asimismo, UGT asegura que el problema del empleo
de los jóvenes en España no pasa por "recortar"
sus derechos como ocurre en Francia, ni por admitir que el 90
por ciento de los
contratos que se les hacen son de carácter temporal.
En una nota de prensa, UGT advierte al respecto
de que temporalidad es sinónimo de baja productividad,
baja inversión tecnológica y más siniestralidad
laboral. Por eso considera que, en el proceso de diálogo
social, no hay "más elección que la de avanzar
en la dirección de mejorar derechos y apostar por la estabilidad
del empleo en una etapa de crecimiento económico y de crecimiento
de los beneficios empresariales".
Al respecto, advierte de que no se puede consentir,
"por más tiempo", la alta temporalidad que registra
el mercado de trabajo español, que, recuerda, es la "más
elevada" de la Unión Europea
(UE); ni que los empresarios "incumplan" la legislación
en este terreno.
Caldera alberga esperanzas positivas
En respuesta a una interpelación de CiU sobre
el empleo juvenil, Caldera afirmó que en la negociación
que actualmente mantienen sindicatos y empresarios sobre la reforma
laboral lo importante no es el tiempo que dure dicha negociación,
sino los acuerdos y las medidas que puedan adoptarse.
En este sentido, indicó que el Gobierno ha
realizado unas propuestas para reformar el mercado laboral, que
se centran en reducir la temporalidad y el encadenamiento "injustificado"
de los contratos, y en fomentar la contratación indefinida,
especialmente para los jóvenes desempleados entre los 16
y 30 años.
Así, recordó que las propuestas del
Ejecutivo contemplan, además de incentivos para la contratación
indefinida de este colectivo, bonificaciones adicionales para
los contratos parciales a tiempo indefinido, medidas que, según
el ministro, han sido "bien" recibidas por los agentes
sociales, por lo que confió en que se puedan alcanzar acuerdos
"muy pronto" sobre las mismas. En cualquier caso, destacó
que en 2005 el empleo juvenil creció más rápidamente
que el resto del empleo, y resaltó que la ocupación
entre los menores de 25 años se sitúo por encima
de los 2 millones de empleados por primera vez en 2005.
Además, apuntó que la media anual
se elevó en más de 128.000 ocupados, tras varios
años de destrucción neta del empleo entre los jóvenes.
Caldera indicó que, mientras el empleo de los adultos aumentó
un 5% el pasado año, la creación de puestos de trabajo
entre los jóvenes aumentó un 6,8%, porcentaje que
se elevó al 10% en el caso de las mujeres jóvenes.
"Estos datos a mí me invitan al optimismo
prudente, pero es cierto que todavía el problema del empleo
juvenil no está resuelto", añadió Caldera,
tras asegurar que las políticas del Gobierno van "en
la buena dirección". Entre ellas, destacó que
el Plan Nacional de Reformas contempla medidas dirigidas a fomentar
el empleo juvenil, como la recuperación de los estímulos
a la contratación indefinida de este colectivo, el aumento
de los periodos de trabajo y de prácticas en empresas en
otros estados miembros de la UE o el establecimiento de bonificaciones
para empresas creadas por jóvenes y mujeres.